Descripción

John Dumar Guerrero viene de una familia de agricultores y caficultores que se extiende varias generaciones atrás. Para él, su esposa y sus tres hijos, el trabajo del campo es una herencia generacional que han aprendido de sus abuelos y tatarabuelos.

Además de su finca cafetera llamada El Trapiche Rayado, que se encuentra en la vereda de Inantás Bajo, en el municipio de Yacuanquer, entre los 2.000 y 2.150 m.s.n.m., John también tiene otras fincas en donde produce maíz, cebada, entre otros cultivos. Adicional a esto, es aficionado a la crianza de gallos y pavos, y es reconocido en su comunidad por ser un empresario que ha sacado adelante diferentes negocios.

Ninguno de sus tres hijos está involucrado en las labores de la finca, un hecho que cada vez es más común en las regiones cafeteras de Colombia. Según relata el mismo John, otra realidad que está afectando a caficultores desde Quindío hasta Nariño, es la escasez de mano de obra para la recolección. Estos graves cambios en la cultura cafetera, no solo se evidencian en la finca El Trapiche Rayado, sino que cada vez son más comunes en diferentes regiones de Colombia. En Azahar creemos que reconociendo la labor de los productores y pagando precios justos por su trabajo, es la única manera de que las nuevas generaciones regresen al campo y que todos los eslabones de la cadena sean bien remunerados. Así, por este café pagamos 1.200.000 COP por carga (promedio precio de mercado 2018: 700.000 – 800.000 COP por carga).

Este café es de la variedad Castillo y sus cerezas fueron cuidadosamente recolectadas en su punto óptimo de maduración. Después de la cosecha, los granos fueron sometidos al beneficio tradicional colombiano: se despulparon, lavaron, y fermentaron por 12 a 14 horas para después ser secados en patios bajo el sol Andino por 12 días. En taza podrán sentir sus deliciosas notas a caramelo, ron y té negro.

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$23.500

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Categories: , SKU: AZ-N340-04

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